Aire Fresco

Jesús Martínez Almeda
“La demanda de project managers crece porque el mundo es volátil, incierto, ambiguo y complejo”

Por Cynthia Abreu

Para Jesús Martínez Almeda, director de la International Project Management Association (IPMA), los latinos tienden a ser más románticos y espirituales que otras culturas, por lo que los avances en materia de gestión de proyectos en países de la región son más lentos. Para nosotros es todo muy bonito: “No hay que agobiarse, la vida está para disfrutarla, y eso es cierto, pero luego nos lamentamos y enojamos cuando otros tienen un nivel de vida mejor que el nuestro”, puntualizó. Con este planteamiento, el experto español dio inicio a una entrevista en la que abordó desde los conceptos más técnicos de la Gestión de Proyectos , que se imparte a través del Área de Economía y Negocios, hasta cómo influyen la educación básica y el aprendizaje de habilidades blandas en el éxito de los países. Para él, el Project Management es un área del conocimiento que en los futuros años se considerará una auténtica profesión como lo puede ser la de ingeniero, la de médico, la de militar, la de psicólogo o la de veterinario. El project manager es la persona que integra una serie de conocimientos, habilidades y experiencias para dirigir de forma exitosa los proyectos. Martínez Almeda visitó el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) para impartir clases magistrales a los estudiantes de la Maestría en Gestión de Proyectos de doble titulación con la Universidad de Valencia, España.

Llamamos “proyecto” a muchas cosas, pero en el ámbito del Project Management, ¿a qué nos referimos?
Es una palabra perversa. Todo el mundo dice “tengo proyectos” y en el lenguaje común tiene una concepción, mientras que, en el lenguaje técnico, proyecto está definido de otra manera.
Proyecto, en el siglo XXI, es una manera de generar valor en cualquier organización, pero aparte es algo único, irrepetible y que está sujeto a una serie de condicionantes. Hay que producir algo, lo que llamamos el entregable, el producto del proyecto, y eso hay que hacerlo de acuerdo con una línea base, con un presupuesto, con unas condiciones de requisitos de calidad y dentro de un tiempo determinado. Es producir un entregable de acuerdo a unas especificaciones predefinidas. El Project Management se ocupa de aplicar conocimientos, es decir técnicas, métodos y herramientas, competencias asociadas en habilidades blandas, actitud y aptitud que debe tener el project manager, el que lo dirige, y toda la gente alrededor de él, lo que llamamos stakeholders, sus miembros del equipo de proyectos y otras partes involucradas. Eso se ejecuta a través de lo que definimos como ciclo de vida del proyecto que lo integra una serie de fases: iniciación, planificación, ejecución, monitoreo y control y cierre o condicionamiento.
En 70 años, ¿Cómo ha cambiado el concepto a lo largo del tiempo?
En estos últimos 70 años de desarrollo de la profesión hay un grado de complejidad porque dentro del universo hay muchos desafíos: multiculturales, éticos, religiosos, alimentación, creencias, filosofía, etc. Tú necesitas ir recuperando lecciones aprendidas acerca de cómo se dirigen los proyectos. Información rigurosa, investigación en dirección de proyectos y con esa información hay que reflexionar y tomar decisiones y habrá que incidir en nuevas formas de educar en proyectos, en nuevas metodologías y nuevos conceptos para aplicar en proyectos, en nuevas formas y estilos para dirigir proyectos. Hace falta mucha sociología y mucha psicología, educar a la gente en temas multiculturales, no se dirigen los proyectos de la misma manera en República Dominicana que en España, el contexto te condiciona mucho la manera de accionar. Si queremos tener progreso y una mejor sociedad, mayor esperanza y mejor calidad de vida, tenemos que ser rigurosos, disciplinados, metódicos y hacer las cosas de otra manera.
Háblenos de los avances de la gestión de proyectos en América Latina
Continuamos con esa asignatura pendiente, hay pocos proyectos que puedan ser utilizados como casos exitosos. Quizás el más representativo en los últimos años ha sido la ampliación del Canal de Panamá, ese es un excelente ejemplo de cómo los latinos somos capaces de hacer proyectos exitosos como los que se dirigen en otras culturas. Ese es un caso, pero desgraciadamente es un caso atípico. Yo llevo viajando y trabajando en América Latina hace más de 30 años en varios países y he visto la evolución de muchas cosas. De la sociedad y de la profesión, pero continúa siendo un denominador común la falta de sensibilidad pública y social, la falta de manejo de stakeholders. No se considera a la población, a la comunidad como potenciales stakeholders.
Usted plantea que los latinos no hacemos una adecuada gestión de proyectos y pensamos incluso que esta especialidad va más vinculada al área de administración de empresas, economía y contabilidad. ¿Es una necesidad de todo profesional manejar el tema de gestión de proyectos?
Lo necesitamos y es una debilidad cultural. Genéticamente no tenemos ninguna diferencia con un sajón, con un asiático, con un germano, pero es una cuestión cultural, una cuestión de educación y ahí hay mucho que hacer en la escuela. Soy ingeniero agrónomo y me gusta explicarlo diciendo que las personas son como los suelos, si un suelo no es fértil no puede producir cultivos, pero el suelo para poder producir, aun siendo infértil puede recibir nutrientes, podemos preparar el suelo para que pueda producir. Cuando queremos tener directores de proyecto, personas en cualquier actividad, en la vida personal, fértiles, es decir gente que quiera hacer las cosas mejor, hacer lo más con menos, tener capacidad innovadora. A nuestra cultura le faltan tres macronutrientes: rigor, método y disciplina. Y cuando tú dices eso, en muchas culturas, aquí en el Caribe la respuesta es “¡Ya tú sabes mi hermano!”. Lo que ocurre es que la falta de conceptos básicos, más pronto o más tarde, pasará factura.
En el caso de República Dominicana, ¿cómo va?
Hay ofertas educativas porque hay distintas instituciones académicas que ofrecen la educación superior y de postgrado sobre project management, no todas, algunas. El caso de INTEC con doble titulación internacional. Pero la gente se confunde porque cuando busca la acreditación profesional y la certificación, más que buscar el valor de la esta última, que es una herramienta que te permite decir que un tribunal profesional da fe de que además del conocimiento, sabes gestionar proyectos. En mi percepción, están buscándolo como parte del mercadeo, de adornar el currículo y hay que tener cuidado con eso. No veo cultura de proyecto, no la conozco. Salvo casos excepcionales como la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), en el resto de organizaciones públicas y privadas, hasta donde yo sé, falta cultura de proyecto y de dirección de proyectos. Estamos formando profesionales mas no favoreciendo la cultura de proyectos en la República Dominicana; existe un analfabetismo en Project Management y, sobre todo, por los tomadores de decisiones sean públicos o privados. El empresario privado, el político o el administrador de empresas públicas no tienen claros algunos de los conceptos y para qué pueden servir. Ese es un reto que se debe abordar.
¿Cuáles son los retos y oportunidades para los gestores de proyectos?
La Dirección de Proyectos nace a mediados de los años 50 con el desarrollo del programa de Proyecto Manhattan, a través de que se fabricó la Bomba Atómica, luego todo el desarrollo de ese gran proyecto de los submarinos polares y del proyecto de conquista del espacio, los Apolo. Cuando empezó la profesión de Project Management el mundo tenía 1,950 millones de personas y ahora con 2,400 millones de personas, en 70 años habremos multiplicado por tres las predicciones para el 2050 en 9 mil millones de personas. ¿Cómo vamos a manejar eso si es que cada 10 años somos mil millones de habitantes más en el planeta?Conocí Santo Domingo hace 15 años y no tiene nada que ver con el Santo Domingo de hoy, pero las trancaderas son iguales, no hay calles más anchas, no hay nuevos accesos, hay más basura que tratar, hay más aguas que tratar… como no ha habido programas de proyectos pues tenemos esos problemas. La demanda de project management y de project managers crece porque el mundo es volátil, incierto, ambiguo y complejo, por lo que necesitamos otro tipo de project managers y otro tipo de educación en Project Management, a medida que somos más gente en el Planeta y además vivimos mucho más. Ahora tenemos un montón de nuevas necesidades, gente con enfermedades nuevas, problemas de alimentación, problemas de movilidad, mayores costes sociales.
¿Cómo aporta el Project Management a la solución o manejo de estas complejas situaciones?
La única manera de abordar todo eso es la dirección de proyectos y ahora hay que introducir otra variable, cuando dices Project Management, tienes que decir project program y portfolio management.
El director de un programa maneja directores de proyectos que a su vez manejan proyectos. El programa busca alcanzar un cambio objetivo estratégico, y el portfolio, que en español sería cartera de proyectos, es la herramienta que permite alinear operaciones con proyectos en las organizaciones y define las prioridades, dónde se va a invertir. Tenemos especializaciones dentro de la dirección de proyectos de gente que solo hace manejo de datos y otros que son especialistas en tiempo o en riesgo. A medida que avanza la tecnología te permite un procesamiento de datos más rápido e información fiable en tiempo real para tomar decisiones. El proyecto siempre tiene dos características que lo diferencian de cualquier iniciativa, que es prevención y proactividad. El proyecto tiene que anticiparse algo. Si tú eres reactivo para hacer algo, vas a tener un problema, no vas a llegar a tiempo. En el caso de la inseguridad y la delincuencia, ¡claro que es necesaria una acción policial y una mano severa, con leyes severas!, pero la pregunta es ¿Por qué hay delincuencia? Necesitas un programa en paralelo y a eso le llamamos trabajar fast track en el argot de proyectos. Necesitas proyectos que se pregunten, ¿por qué existe esa inclusión?, ¿por qué existe esa miseria?, ¿por qué hay gente que va por el mal camino? Tú tienes que manejar una serie de proyectos proactivos y reactivos bajo un programa de proyectos que pretendan conseguir alcanzar un cambio estratégico.
¿Existen suficientes profesionales capacitados para responder a estas necesidades?
En el mundo, según el censo del año pasado nos estaba dando un total de cerca de 34 millones de profesionales que en su tarjeta de visitas dicen ser project managers, y realmente menos de seis millones en el mundo tenían algún tipo de certificación o acreditación internacional, es decir que hay 26 millones de intrusos. Salvo en Australia y en Sudáfrica, el Project Management no es un grado. En Europa y Estados Unidos es un postgrado, una especialización.
¿Se debe iniciar la formación en gestión de proyectos desde la educación básica?
Tenemos países donde lo hacen, por ejemplo, Finlandia tiene un modelo excelente de educación a todos los niveles, en el que hay algo de educación de proyectos. Pero hay países en los que hace años se introduce la educación basada en proyectos desde la escuela; Alemania es uno de ellos y junto con esa nación hay otros. España ha empezado recientemente. Si empiezas a educar a la gente, cuando esos niños pasan a la edad adolescente y de ahí a la universidad llevan ocho años oyendo hablar de competencias blandas, por lo que, al llegar a la universidad a estudiar las asignaturas más pesadas, ahí empiezan a combinarse. El problema es que tenemos muy buenos ingenieros, muy buenos arquitectos, muy buenos médicos, muy buenos técnicos, pero no saben trabajar en equipo o tratar a la gente. Esas mal llamadas habilidades blandas, que son las más duras, no las saben manejar. Necesitamos nuevos programas de proyectos educativos porque en un siglo donde toda la información está disponible en las redes, cualquier tipo de información, cabe la pregunta ¿es información o es conocimiento? La gente se confunde, de hecho, es información disponible, el conocimiento es la información aplicada y luego viene el desarrollo de ese conocimiento, que es lo que llamamos competencia: cuando yo aplico lo que sé debo de reflexionar y preguntarme si lo estoy haciendo bien. Lecciones aprendidas, una vez más.
¿Se procura que se pueda estudiar esto a nivel de grado?
Es necesario, pero para eso necesitamos un programa de proyectos para el cambio de la currícula, tanto en educación secundaria como en educación superior. Necesitamos introducir el concepto de proyecto y de gestión de proyectos a todos los niveles, porque todo en la vida es un proyecto.
No solamente la técnica, las habilidades blandas también se necesitan para que el proyecto sea exitoso. La “P” de proyecto no es de procesos, sino de “people”, personas. Los proyectos no se hacen por sí solos, no son generación espontánea, lo hacen las personas y si no tienes personas competentes para trabajar como miembros de los equipos de proyectos, los proyectos nunca van a ser exitosos.
“La pobreza se alimenta de la ignorancia; la ignorancia y la miseria generan soldados y los soldados no piensan, ejecutan”.
“A nuestra cultura le faltan tres macronutrientes: rigor, método y disciplina… la falta de conceptos básicos, más pronto o más tarde, pasará factura”.

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